si no fuera por el mal gusto que tienes de estar conmigo, no sé cómo iba a aguantarte». Por las noches no era mucho mejor. Flores, azúcar y la televisión de madrugada. Ocasionalmente —en la distracción del pijama— se producía un contacto esporádico: la piel que permanece, el ojo que observa, un labio sobre otro, dedos, saliva, esperma.