Salida de la nada, llegada de un tibio cuento decimonónico, rompió con la continuidad del negro para colocar su torso, desnudo y blanco, sobre mí: «si te hago el amor, si he de volver a inventarlo, vendrás conmigo». «¿Venir? ¿Adónde?». Y es que se extraviaron las nociones con los pulsos. El negro, de inmediato, fue rotundo. Ella, un hilo de agua clara cada vez más lejos. Pretérito: Recuerdo, sombra u olvido.