M.

te he comprado un vestido, apenas nada que puedas ponerte. sabes que no es esa mi intención, sabes que yo te quiero bien, que te quiero sin ropa (todo el tiempo echados el uno contra el otro por lo que pudiera pasar, que no es frío, en absoluto más que un contacto efímero (en tanto que aburrido, excitante: no te detengas ahora amor mío deja que entre más adentro (tu carne acaso se me antoja infinita, incapaz de concluirse en torno a mí y sabes, cariño, que no es sino esa, precisamente esa, mi intención para contigo.

(¿y tú?)

sabes que no