estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Blanco I

Óleo sobre lienzo
Tarde enteras observando el blanco de cerca. Quieto, sin apenas pulso, examinando la delicada superposición de las capas, capas ligeras, sin márgenes, ni principio ni final: Nada, ni rastro de las pinceladas, de la forma o de la expresión (decapitada debidamente). Diríase derrotado, diríase yerto el blanco en mis manos: sé que basta un gesto tras una decisión más o menos meditada para arrojar sin duda el negro con el cubo sobre la pared