estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Paso página, pienso un pisito en parís, tardes cenicientas a través del delirio de cuatro paredes y una silla sola, un pozo en lugar de un vaso de agua. Paso página sometido al tic, al tec, al tac. Paso página con el frenesí furioso de cuatro caballos blancos, de cuatro ingleses degenerados que cantan, desdentados, a la sodomía vespertina (por no decir «mortecina», por no decir «infructuosa»). Paso página cuando doce dicen la muerte del poeta entre los huesos, los huevos, el polvo, los ácaros y los comprimidos de curare ―debidamente sintetizados―. Paso página (por sudario, un pañuelo blanco). Paso página, busco a las putas de schiele en la cómoda, en la consola, en el tercer cajón de la mesita de noche. El pañuelo sucio ―tec,tec,tec―, de la mano al suelo. Paso página, Conan, en carne viva, se abre paso a mandoblazos entre una multitud amarillenta, sucia,