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pictóricos

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et plus ultra

Fábula III

Óleo sobre lienzo
Noche negra, luna blanca que baña en plata la cresta de un bosque solo roto por la techumbre maltrecha del pajar que apenas cierra su puerta al claro que cruza un alma furtiva. Más allá, se adivina la hoguera en la humareda que asciende por el negro insondable y escapa al cuadro. Al otro lado, contra la tersura de los negros del cielo, se perfila la cruz sin luz de la ermita en lo alto del monte. Un año más, el pueblo, en tropel, baja el santo a voces: un año más, las llamas lamen su efigie negra; un año más, los mozos saltan sobre el fuego ebrios de vida. Todos salvo Floreal: sólo él sorprende a los amantes en su huida. Vuelven a la sombra del cedro centenario a prometerse amor eterno. Vuelven al fragor del heno en busca del alba. Vuelven para no volver ya más: basta apenas una pincelada para el blanco del puñal que Floreal empuña.