estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Fábula VI

Óleo sobre lienzo
de quien el crítico dijese «la isla no sé qué que no sé dónde está». Su novela, a diferencia de las demás, no debía acabar nunca (mientras él viviera): era ésta, grosso modo, la relación de la vida y hechos de beyle (sic), principal protagonista que buscaba con desesperación a beyle y beyle (otros beyle) salían a su paso con muy distintas intenciones. «No detenerme», comenzaba diciendo, y apenas lograba suceder nada. «No detenerme» y la pasión transcurría en emotivos capítulos numerados a la romana. «No detenerme», casi al final, tras el feliz hallazgo de «los helmintos del recuerdo» en uno de los arcones del desván. Moría abruptamente.