estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Monumento I

Mármol
Pienso los ojos en un vaso. No la mirada: los globos oculares sin nervio. El brillo mortecino obedece al cúmulo de nubes grises, bajas, que se interponen pesadamente entre el cielo y la tierra. Si no los ojos, la mano izquierda amputada, sin carne, es decir, cadavérica. Negra. No es el negro de la podredumbre, es la tierra revuelta que devuelve después unos huesos a unos hombres que miran disgustados el negro que no es el negro de la podredumbre.