estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Trítpico 1972

Óleo sobre lienzo
Panel central
El puro tedio tuvo apartados los dedos de alcoba. Tocaba, en su lugar, el clavicordio para la penumbra pesada del lienzo. Si conoció hombre en alguna ocasión, reposan sus restos en delicadas aguadas que mojan su piel, unas sobre otras, irreconocibles. Según la incidencia de la luz, lleva el pelo recogido en un moño y tiene las mejillas encarnadas, los labios apretados, la frente alta y blanca. Un trino cierto de gorrión da en los cristales. Figura a contraluz. De mediados del XVII.