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pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Tarde V

Tinta sobre papel
Extraviados en el patio de los juegos de pelota, donde la abuela tenía plantados tomates y rábanos ―había una fuente mudéjar y habían cerámicas de azules sobre blanco―, no pudimos saber que aquellos jóvenes se aparecieron en la pantalla del televisor ya sin vida, sucios de sangre. Era en una habitación vacía; sólo tenían los cadáveres y una silla... Nos llamó mi madre, que ya tenía la merienda, otra vez pan y manteca con azúcar.