estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Tarde VI

Acuarela sobre papel
caricias daba a su barba, luenga y plateada, cuando soñaba el breve vuelo de gorriones sobre el olivar que apenas recuerda, olivar de ojos cerrados, de mucho sol y cielo rotundo. Si mira por la ventana ve a un hombre en chandal pacer las once de la mañana. Por eso, precisamente, no mira y fuerza el vuelo de los vilanos en flor por encima de la ropa tendida, del blanco de sus hombros, tendida ella sobre la yerba, su ropa en brazos de una brisa juvenil que sigue, con todo, soplando, mientras, en algún lugar, otro hombre pace las cuatro de la tarde sentado en el banco de un parque sin niños.