estudios
pictóricos

improvisaciones
et plus ultra

Tarde VII

Óleo sobre lienzo
El médico, la bata blanca, los papeles, los resultados en la mano, dice algo, dice «azúcar». Es una forma de morir, «no siga por este camino», y puede valer. Sigue hablando, entre tanto, sobre análisis, la vida, la muerte, y no oye, y qué más dará, y deja de escuchar: «Hacerse viejo», recuerda le dijo su profesor de literatura, «es terrible» o «duro», o dijo «muy duro», no sabe bien, aunque sí que sabe que quiso advertirle que aquello, con diferencia, era lo peor. No tenía entonces una de aquellas fotografías en blanco y negro que, en cierta ocasión, en su casa de Centelles, le enseñara: se le podía ver ocupado en labores de albañilería, los días por delante, los rigores, y parecía orgulloso. Lejos de otras palabras del médico, reconoce (la anagnórisis) que el hombre en su lamento, profesor en la vida, era uno antes y después. Los versos que siguen son de Rodrigo Caro. Itálica famosa… Denuncia el amarillo jaramago… No alcanza a precisar. Apenas quiere recordar.